Cómo hablar para que los niños escuchen y escuchar para que los niños hablen por Adele Faber
Ayudar a los niños a lidiar con sus sentimientos
Permitir sentimientos
Las emociones de los niños a menudo pueden ser intensas y abrumadoras. Es esencial que los padres y cuidadores creen un entorno donde se permita expresar los sentimientos. Cuando decimos: "Está bien estar triste", validamos sus sentimientos, permitiéndoles sentirse comprendidos y aceptados. Al dejar en claro que todas las emociones son aceptables, ayudamos a los niños a aprender a navegar sus sentimientos de manera segura sin temor a ser juzgados.Reconocer los sentimientos con palabras
Los niños se benefician enormemente al ver sus sentimientos reconocidos en palabras. Al reflejarles sus emociones, les ayudamos a articular lo que están experimentando. Frases como "Parece que estás realmente molesto" o "¡Puedo ver que estás emocionado por esto!" pueden proporcionar claridad y comprensión. Esta práctica los alienta a expresar sus emociones de manera más efectiva y ayuda a desarrollar su vocabulario emocional.Dar a los niños sus deseos en la fantasía
A veces, los niños se sienten impotentes y anhelan la capacidad de controlar sus circunstancias. Una estrategia efectiva es permitir que los niños expresen sus deseos en escenarios de fantasía. Por ejemplo, si un niño desea quedarse despierto hasta tarde, use un lenguaje imaginativo: "¿Cómo sería si pudieras quedarte despierto toda la noche?" Esto no solo valida sus sentimientos, sino que también les brinda la oportunidad de explorar sus deseos sin restricciones, fomentando la creatividad y la exploración emocional.Aceptar los sentimientos sin juzgar
Es crucial que los cuidadores aborden los sentimientos de los niños sin juzgarlos. Declaraciones como "No deberías sentirte así" pueden generar vergüenza y confusión. En cambio, debemos abrazar sus sentimientos y hacerles saber que son válidos. Este enfoque alienta a los niños a abrirse y comunicarse honestamente. Al practicar la aceptación sin prejuicios, empoderamos a los niños para que manejen sus emociones y desarrollen resiliencia frente a los desafíos.Participación en la cooperación
Comprender la importancia de la cooperación
La cooperación es esencial para fomentar un entorno positivo entre padres e hijos. Cuando los niños se sienten comprendidos y respetados, es más probable que cooperen y contribuyan positivamente a la relación.
Como señala Adele Faber, "Cuanto más entendamos su mundo, más fácil será crear una solución viable". Este entendimiento sienta las bases para el diálogo y el respeto mutuo.
Describir lo que ves
Una forma efectiva de involucrar la cooperación es describiendo observaciones sin juicios. Esto se puede hacer de la siguiente manera:
- Utilice un lenguaje claro y conciso.
- Evite declaraciones o conclusiones capciosas.
- Concéntrese en las acciones en lugar del carácter.
De esta manera, los niños pueden entender lo que esperas de ellos. Por ejemplo: "Veo que tu habitación todavía está desordenada" en lugar de decir: "¡Eres tan perezoso!"
Expresar tus sentimientos
Es importante comunicar sentimientos para fomentar la empatía. Usa declaraciones en primera persona para articular sentimientos. Por ejemplo, digamos:
- "Me siento frustrado cuando no ayudas".
- "Me preocupo cuando no sigues las reglas".
Este enfoque puede ayudar a los niños a conectarse con sus emociones mientras reduce la actitud defensiva.
Ofrecer opciones
Empoderar a los niños dándoles opciones, lo que fomenta la cooperación. Por ejemplo:
- "¿Te gustaría bañarte ahora o en diez minutos?"
- "¿Quieres hacer tu tarea antes de la cena o después?"
Esto no solo diversifica las opciones disponibles, sino que también les da a los niños una sensación de control y autonomía.
Escribir una nota
A veces, la comunicación escrita puede ser más efectiva, especialmente para los niños que pueden necesitar tiempo para procesar sentimientos o instrucciones. Considere escribir una nota que incluya:
- Una breve descripción de lo que necesitas de ellos.
- Tus sentimientos sobre la situación.
- Una sugerencia para resolver el problema.
Por ejemplo, "Me di cuenta de que dejaste tus zapatos en el pasillo. Me siento abrumado por el desorden. ¿Podrías guardarlos, por favor?"
Alternativas al castigo
Señalando una manera de ser útil
Fomentar el comportamiento de ayudante: Es esencial redirigir el comportamiento del niño hacia acciones positivas. En lugar de centrarse únicamente en el mal comportamiento, guíelos para que comprendan cómo pueden ser útiles. Por ejemplo, si un niño no ha limpiado sus juguetes, en lugar de castigarlo, diga: "Noto que los juguetes están por todo el piso. ¿Cómo puedes ayudarme a hacer que este espacio vuelva a estar ordenado?" Este enfoque valida su capacidad para contribuir positivamente, sin dejar de abordar el problema en cuestión.Expresar una fuerte desaprobación sin atacar el carácter
Concéntrese en el comportamiento: Al desaprobar las acciones de un niño, es crucial separar el comportamiento del carácter del niño. En lugar de decir: "Eres un niño malo por mentir", intenta: "Me siento molesto cuando escucho una mentira porque la honestidad es importante para mí". Este método refuerza que sus acciones pueden corregirse manteniendo su autoestima.Establecer expectativas
Comunicación clara: Deje claras sus expectativas al niño para evitar malentendidos. Por ejemplo, podrías decir "Espero que completes tu tarea a la hora de la cena". Las declaraciones claras sobre lo que espera guían el comportamiento del niño de manera efectiva sin recurrir al castigo.Mostrarle al niño cómo hacer las paces
Responsabilidad docente: Cuando un niño causa daño, es vital ayudarlo a comprender cómo rectificar sus acciones. Por ejemplo, si rompió un juguete, guíelo diciendo: "Pensemos en una manera de arreglar esto o ayudar a la persona que lo posee. ¿Quieres darles uno de tus juguetes como un gesto?" Esto promueve la empatía y la responsabilidad, mostrando que los errores pueden conducir a experiencias de aprendizaje.Ofrecer una opción
Empoderando al niño: En lugar de imponer castigos, ofrecer opciones puede conducir a mejores resultados. Un ejemplo podría ser: "Puedes elegir terminar tu tarea ahora o después de la cena. ¿Qué funciona mejor para ti?" Esta técnica empodera a los niños, los hace sentir respetados y los alienta a asumir la responsabilidad de sus decisiones sin sentirse coaccionados.Tomar medidas
Participación en soluciones: En lugar de simplemente castigar, involucre al niño en la resolución de problemas. Haga preguntas como: "¿Qué crees que podemos hacer para evitar esa situación la próxima vez?" Esta participación los alienta a pensar críticamente sobre sus acciones y considerar sus consecuencias, ayudándolos a aprender de sus experiencias.Resolución de problemas
Soluciones colaborativas: Utilice un enfoque colaborativo para abordar los problemas sin castigo. Por ejemplo, si se produce una pelea, pregunte: "¿Qué podemos hacer para resolver este problema juntos?" Trabajar juntos para encontrar una resolución fomenta un sentido de trabajo en equipo y ayuda al niño a desarrollar habilidades de resolución de conflictos.Fomentar la autonomía
Dejar que los niños tomen decisiones
Cuando les damos a los niños la oportunidad de tomar decisiones, respetamos su individualidad y fomentamos sus habilidades para tomar decisiones. Adele Faber enfatiza que permitir que los niños elijan fomenta un sentido de autonomía. Por ejemplo, en lugar de decir: "¿Qué quieres para el almuerzo?", puedes enmarcarlo positivamente: "¿Quieres un sándwich o una ensalada para el almuerzo?" Este pequeño cambio no solo les da una opción, sino que también les permite sentirse en control de su entorno.Mostrar respeto por la lucha de un niño
Los niños a menudo enfrentan dificultades a medida que aprenden nuevas habilidades. Faber señala la importancia de respetar estas luchas en lugar de apresurarse a resolver los problemas por ellas. En lugar de decir: 'Déjame ayudarte con eso', intenta: 'Veo que estás trabajando duro en esto. ¿Qué crees que puedes hacer a continuación?' Este enfoque valida sus esfuerzos y fomenta la persistencia, lo que les da más confianza para superar los desafíos de forma independiente.Evitar apresurarse a responder preguntas
A menudo, los padres se sienten obligados a proporcionar respuestas inmediatas a las preguntas de sus hijos. Faber desaconseja este reflejo. Permitir que un niño reflexione y busque respuestas por sí mismo promueve el pensamiento crítico. Por ejemplo, si un niño pregunta: "¿Por qué el cielo es azul?" en lugar de proporcionar la respuesta al instante, considere responder con: "¡Esa es una gran pregunta! ¿Qué piensas?' Esto fomenta la curiosidad y les permite explorar la respuesta a su manera.Fomentar el uso de fuentes externas
Faber destaca la importancia de permitir que los niños aprendan de recursos más allá de su hogar. Anímelos a leer libros, consultar a adultos de confianza o explorar sitios web educativos. Por ejemplo, si su hijo tiene dificultades con un concepto matemático, sugiérale que busque un video en línea o pídale una aclaración a su maestro. Esto no solo mejora su experiencia de aprendizaje, sino que también les enseña a buscar diversas perspectivas.No quitar la esperanza
Un aspecto crucial para fomentar la autonomía es resistir el impulso de eliminar la esperanza en situaciones difíciles. Faber enfatiza que los niños necesitan sentir que sus esfuerzos pueden conducir al éxito. En lugar de decir: 'Nunca terminarás este proyecto a tiempo', puedes alentarlos con: 'Es difícil, pero creo que puedes encontrar una manera de superar esto'. Tales declaraciones brindan tranquilidad al mismo tiempo que reconocen el desafío, inculcando perseverancia en su espíritu.Capítulo sobre la alabanza
Comprender los elogios
El elogio es una herramienta poderosa en la crianza de los hijos. Puede fomentar la autoestima de un niño y motivarlo hacia un comportamiento positivo. Según Adele Faber, notar y reconocer los esfuerzos de un niño puede conducir a una persona más segura y capaz. Los padres deben centrarse en acciones específicas en lugar de rasgos generales para que los elogios sean más efectivos.
Punto clave: Los elogios específicos refuerzan el buen comportamiento, haciendo que los niños sean más conscientes de lo que hicieron bien.Descripción del comportamiento
Al elogiar, es importante describir lo que observó. Esto no solo le muestra a su hijo que estaba prestando atención, sino que también lo ayuda a comprender lo que hizo bien.
- En lugar de decir "Buen trabajo", trata de decir "¡Me di cuenta de que guardaste tus juguetes sin que te lo pidieran!". - Este método hace que el elogio sea auténtico y significativo, ayudando a los niños a reconocer las acciones específicas que deben repetir en el futuro.
Propina: Use un lenguaje descriptivo para resaltar las acciones que desea fomentar.Compartir tus sentimientos
Expresar sus emociones cuando elogia permite a los niños ver el impacto de sus acciones en los demás. Cuando comparte sus sentimientos, su hijo puede sentir su emoción y alegría genuinas.
Por ejemplo, decir "Me sentí tan orgulloso cuando compartiste tus juguetes con tus amigos", transmite tu respuesta emocional. Esta conexión fomenta una confianza más profunda y alienta a los niños a participar en el comportamiento elogiado.
Llevar: Compartir sentimientos puede profundizar la comprensión del niño sobre su impacto positivo.Resumir el comportamiento
Una vez que haya descrito lo que ha visto y compartido cómo se siente, es beneficioso resumir el comportamiento elogiado con una sola palabra. Esta retroalimentación concisa ayuda a los niños a recordar lo que específicamente les valió sus elogios.
Por ejemplo, después del ejemplo anterior, puede terminar con: "¡Fuiste tan generoso!" Esto refuerza el comportamiento y deja en claro qué cualidad era encomiable.- Generosidad
- Bondad
- Valentía
Fomentar el esfuerzo sobre el resultado
Centrar los elogios en el esfuerzo, en lugar de simplemente en los resultados, puede reforzar una mentalidad de crecimiento en los niños. Faber alienta a los padres a elogiar el arduo trabajo y la persistencia exhibida en las tareas:
- "Puedo ver cuánto esfuerzo pones en tu dibujo; ¡Tus colores son tan brillantes!" - Esto fomenta la creencia de que las habilidades se pueden desarrollar a través de la dedicación, fomentando la resiliencia durante los desafíos.
Consejo esencial: Resaltar el esfuerzo ayuda a los niños a valorar el trabajo duro en lugar de solo los resultados.Liberar a los niños de desempeñar roles
Mostrar nuevas fotos de sí mismos
Los niños a menudo se definen por sus comportamientos pasados o por cómo los perciben los demás. Una forma efectiva de liberarlos de estos roles es mostrarles una nueva imagen de sí mismos. Como sugiere Faber, podemos hacer esto mediante:
- Animarlos a probar diferentes actividades.
- Celebrando sus logros en áreas desconocidas.
- Recordándoles sus cualidades únicas con regularidad.
Al resaltar varias fortalezas, los niños tienen la oportunidad de redefinir quiénes son más allá de sus acciones pasadas.
Poner a los niños en situaciones para nuevas perspectivas
Otra forma de ayudar a los niños a liberarse de los roles limitantes es crear situaciones en las que puedan verse a sí mismos de manera diferente. Por ejemplo:
- Organice citas de juego con nuevos compañeros que fomenten un comportamiento positivo.
- Involúcrelos en actividades grupales que requieran trabajo en equipo.
- Apóyalos en la búsqueda de nuevos pasatiempos donde puedan brillar.
Estas experiencias fomentan el autodescubrimiento y muestran a los niños que pueden ser más que solo los roles que han desempeñado.
Deje que los niños escuchen comentarios positivos
Faber enfatiza el poder de las palabras y cómo pueden moldear la autoimagen de un niño. Un enfoque práctico es dejar que los niños lo escuchen expresar pensamientos positivos sobre ellos a los demás. Por ejemplo:
- "Realmente admiro lo paciente que es cuando ayuda a su hermana".
- "¡Ella tiene una imaginación tan creativa!"
Tales comentarios pueden reforzar una imagen positiva de sí mismos, lo que permite a los niños visualizarse a sí mismos bajo una luz más brillante.
Modelar el comportamiento deseado
Los niños aprenden significativamente de los comportamientos de los adultos que los rodean. Es esencial modelar el comportamiento que le gustaría que adoptaran sus hijos. Faber señala que:
- Muestre paciencia durante situaciones frustrantes.
- Muestre empatía hacia los demás en apuros.
- Practique la escucha activa cuando hablen.
Cuando los niños ven estos rasgos demostrados, pueden comprenderlos e imitarlos mejor, lo que lleva a un cambio duradero sin exigirlo directamente.
Sea un almacén para momentos especiales
Ser un repositorio de los momentos especiales de su hijo puede ayudar a liberarlo de roles predefinidos. Faber sugiere apreciar y recordar estos momentos, que incluyen:
- Recordar logros pasados durante las discusiones sobre nuevos desafíos.
- Destacando un momento en el que tuvieron éxito contra viento y marea.
- Recordándoles sus talentos cuando se enfrentan a la duda.
Tales recordatorios ayudan a los niños a ver que son individuos multifacéticos con una gran cantidad de fortalezas.
Reconocer los aspectos duales de su personalidad
Incluso un niño bullicioso puede ser amable cuando se presenta el contexto adecuado. Es crucial recordarles que estos rasgos pueden coexistir. Según Faber:
- Fomente las interacciones amables con mascotas o hermanos.
- Celebre momentos tranquilos de concentración en sus ocupadas vidas.
- Valida su deseo de explorar ambos lados de su personalidad.
Este reconocimiento holístico permite a los niños abrazarse a sí mismos por completo en lugar de sentirse confinados a un solo rol.